martes, 31 de agosto de 2010

lo que soy no me alcanza para lo que quiero

domingo, 29 de agosto de 2010

the tyger



TYGER, tyger, burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare seize the fire?

And what shoulder and what art
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand and what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? What dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And water’d heaven with their tears,
Did He smile His work to see?
Did He who made the lamb make thee?

Tiger, tiger, burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

William Blake

cosas maravillosas en el mundo y este video basado en el poema de William Blake... de vez en cuando me gusta mirarlo y leerlo de nuevo... sé poquito inglés, pero logro entenderlo... y aunque a veces me queden lagunas, me conformo con sentir los sonidos de las palabras...

es sólo algo lindo que compartir esta noche antes de acostarme a no dormir... además de esta suerte de gabado, escrito y pintado por el propio Blake, que además de poeta era pintor... hágale clic encima pa que la vea más grande...

viernes, 27 de agosto de 2010

vista un poco de cerca, la muerte no es tan terrible ni dramática... se trata más bien de algo convencional, monótono y aburrido...

jueves, 26 de agosto de 2010

¿dónde estás corazón? no oigo tu palpitar...

martes, 24 de agosto de 2010

a tres bandas, con Negrita

[la entrada]

[payaserías para las fotos de Negrita]

[que pose, vea, que pose!!]

[Negrita se dedicó a tomar fotos]

[yo a leer y escuchar]

[Negrita y yo]

[por ese hueco se veía un señor fabricando violines]

[yo quiero saber cómo se llama cada una de esas mascaritas]

[negrita con guitarra]

[mí con guitarra]

[¿bailas chachachá?]

[¿rumba?]

[¿merengue?]

[Negrita escuchando y sonriendo]

[asíesricardojorge]

[vértigo]

[ya no me lo voy a robar]

[...y diablitos]

[Pedro Nel]

[cháchara mientras la pizza]

[ojeras de tres días sin dormir]

[desenfocados pero juntos]

intentas sonreír

y un soplo asoma
quieres decir amor y dices lejos
ternura y aparecen dientes
cansancio y saltan los tendones
alguien dentro del pecho erige soledades
clavos
engaños
fosos
Alguien
hermano de tu muerte
te arrebata te aprecia te desquicia
y tú indefenso
estas cartas le escribes


Raúl Gómez Jattin

y mientras la jornada pedagógica avanza, a ratos me aburro... entonces me entretengo leyendo poemas de Gomez Jattin... dejo por aquí unito de los varios que quisiera aprenderme...

lunes, 23 de agosto de 2010

Autobiografía



Nací en 1902
no he vuelto nunca a mi ciudad natal
no me gustan los retornos
a los tres años en Alepo era nieto de bajá
a los diecinueve estudiante en la universidad comunista de Moscú
a los cuarenta y nueve otra vez en Moscú invitado por el Comité Central
y desde los catorce años soy poeta

hay hombres que conocen las diferentes clases de hierbas; otros, de peces;
yo, de separaciones
hay hombres que se saben de memoria el nombre de cada estrella;
yo, de nostalgias

he dormido en las cárceles y en los grandes hoteles
he conocido el hambre y también la huelga de hambre y no hay plato
que no haya probado
a los treinta años quisieron ahorcarme
a los cuarenta y ocho quisieron concederme el Premio mundial de la Paz
y me lo concedieron
a los treinta y seis durante medio año sólo pude recorrer cuatro metros
cuadrados de hormigón
a los cincuenta y nueve volé desde Praga a La Habana
en dieciocho horas

no conocí a Lenin pero hice la guardia de honor junto a su féretro en 1924

en 1961 el mausoleo que visito son sus libros

han intentado alejarme de mi partido
pero han fracasado
tampoco he sido aplastado por los ídolos caídos

en 1951 viajé por mar hacia la muerte con un joven camarada
en 1952 con el corazón cascado esperé la muerte durante cuatro meses

estuve locamente celoso de las mujeres a las que amé
no envidié a nadie ni siquiera a Charlot
engañé a mis mujeres
pero nunca hablé mal de mis amigos a sus espaldas

he bebido pero no soy un borracho
tuve la suerte de ganarme siempre el pan con el sudor de mi frente

si mentí fue porque sentí vergüenza ajena
por piedad
pero también he mentido porque sí

he montado en tren en avión y en coche
la mayoría no puede hacerlo
he ido a la ópera
la mayoría no puede ir y ni siquiera sabe que existe
sin embargo desde 1921 no voya muchos de los sitios
donde va la mayoría la mezquita la iglesia la sinagoga
el templo el curandero
pero a veces me gusta que me lean los posos de café

se me ha publicado en treinta o cuarenta lenguas
pero estoy prohibido en Turquía en mi propia lengua

hasta ahora no he tenido cáncer
tampoco es obligatorio
nunca seré primer ministro o algo parecido
tampoco me gustaría serlo
nunca he ido a la guerra
no he descendido a los refugios en medio de la noche
no he recorrido los caminos del exilio bajo el vuelo rasante de los avi0nes

pero me he enamorado ya cerca de los sesenta
camaradas en pocas palabras
hoy en Berlín aunque muerto de nostalgia
puedo decir que he vivido como un hombre
pero los años que me quedan por vivir
y las cosas que puedan sucederme
¿quién lo sabe?


Esta autobiografía fue escrita en Berlín Oriental el 11 de setiembre de 1961

Nâzim Hikmet
De "Últimos poemas 1959-1960-1961"
Versión de Fernando García Burillo
(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)

sábado, 21 de agosto de 2010

¿por qué los humanos nos besamos? ¿de dónde salió ese invento?

Roland Barthes tiene una posible respuesta:

Según una hipótesis de Leroi-Gourman, fue cuando logró liberar sus extremidades anteriores de la marcha y, por tanto, su boca de las funciones predatorias, cuando el hombre pudo hablar. Yo añado: y besar. Pues el aparato fonatorio es también el aparato oscular. Al pasar a la estación erecta, el hombre se halló libre para inventar el lenguaje y el amor: es tal vez el nacimiento antropológico de una doble perversión concomitante: la palabra y el beso. Según esto, mientras más libres fueron los hombres (respecto a su boca), más hablaron y besaron; y, lógicamente, cuando mediante el progreso los hombres se deshagan de toda tarea manual, no harán otra cosa que discutir y besarse.

Imaginemos para esta doble función, localizada en un mismo sitio, una transgresión única nacida de un uso simultáneo de la palabra y el beso: hablar besando, besar hablando. Hay que creer que esa voluptuosidad existe, ya que todos los amantes no dejan de "beber las palabras en los labios amados". Lo que saborean entonces, en la lucha amorosa, es el juego de sentido que se abre y se interrumpe: la función que se turba, en una palabra, el cuerpo farfullado.

pregúntame lo que quieras, prometo ser sincero aunque no diga la verdad

tengo ganitas de besar una embustera




Contigo he comprendido que la humedad
es algo que se seca y se olvida
gracias a ti he sabido que la verdad
es sólo un cabo suelto de la mentira.

Por eso sé que perderte
no era quedarse sin nada,
la muerte es sólo la suerte
con una letra cambiada.

jueves, 19 de agosto de 2010

hoy me siento deliciosamente vacío e indiferente

miércoles, 18 de agosto de 2010

no era más que un hombre



El hombre no vive únicamente su vida personal como individuo, sino que también, consciente o inconscientemente, participa de la de su época y de la de sus contemporáneos. Aunque inclinado a considerar las bases generales e impersonales de su existencia como bases inmediatas, como naturales, y a permanecer alejado de la idea de ejercer contra ellas una crítica, el buen Hans Castorp es posible que sintiese vagamente su bienestar moral un poco afectado por sus defectos. El individuo puede idear toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales saca un impulso para los grandes esfuerzos de su actividad; pero cuando lo impersonal que lo rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, está falta de objetivos y de esperanzas, cuando a la pregunta planteada, consciente o inconscientemente, pero al fin planteada de alguna manera, sobre el sentido supremo más allá de lo personal y de lo incondicionado, de todo esfuerzo y de toda actividad, se responde con el silencio del vacío, este estado de cosas paralizará justamente los esfuerzos de un carácter recto, y esta influencia, más allá del alma y de la moral, se extenderá hasta la parte física y orgánica del individuo. Para estar dispuesto a realizar un esfuerzo considerable que rebase la media de lo que comúnmente se practica, sin que la época pueda dar una contestación satisfactoria a la pregunta "¿para qué?", es preciso un aislamiento y una pureza que son raros, y una naturaleza heroica o de vitalidad particularmente robusta. Hans Castorp no poseía ni lo uno ni lo otro, no era, por lo tanto, más que un hombre; un hombre, en uno de sus sentidos más honrosos.

[...]

Insistimos aquí sobre reflexiones que ya hemos iniciado antes y que nacen de suponer que una alteración de la vida personal por la época es capaz de ejercer una influencia verdadera sobre el organismo físico del hombre. ¿Cómo era posible que Hans Castorp dejase de respetar el trabajo? Esto hubiera ido contra la naturaleza. Las circunstancias debían hacérselo aparecer como una cosa eminentemente respetable. En el fondo no había nada respetable fuera del trabajo; era el principio ante el cual uno se afirmaba o se mostraba insuficiente, era el absoluto de la época. Su respeto hacia el trabajo era de naturaleza religiosa y, por lo que él podía darse cuenta, indiscutible. Pero se planteaba también la cuestión de saber si lo amaba; eso no podía conseguirlo, por profundo que fuese su respeto, por la sencilla razón de que el trabajo le era difícil. Un trabajo sostenido irritaba sus nervios, lo agotaba rápidamente, y reconocía con franqueza que en resumen, amaba más el tiempo de libertad, el tiempo sobre el que no pesaba el plúmbeo peso de una labor penosa, el tiempo que se extendía ante él libre y no jalonado con obstáculos que había que vencer rechinando los dientes. Esta contradicción en su actitud respecto al trabajo debía ser necesariamente resuelta. ¿Había que suponer que su cuerpo y su espíritu -primero el espíritu y luego el cuerpo- hubiesen estado más alegremente dispuestos y hubiesen sido más resistentes al trabajo si, en el fondo de su alma, donde él no veía muy claro, hubiese podido creer en el trabajo como en un valor absoluto, como en un principio que respondía por sí mismo, y tranquilizarse con este pensamiento? No planteamos aquí la cuestión de si era mediocre o algo más que mediocre, cuestión a la cual no queremos contestar brevemente. Pues no nos consideramos, en modo alguno, como apologistas de Hans Castorp y emitimos la suposición de que el trabajo le molestaba sencillamente para el tranquilo disfrute de los María Mancini.

Fragmento de La Montaña Mágica, de Thomas Mann.

lunes, 16 de agosto de 2010

el amor está sobrevalorado

martes, 10 de agosto de 2010

la soledad de Gómez Jattin

No sé donde arderás ahora corazón mío
Necesito entregarte siempre como esclavo Pobre de ti
Es urgente que enfermes otra vez y otra vez
Qué voy a hacer contigo ahí desocupado
como estúpida biología Vamos deshazte
de tu pesadumbre y emprende vuelo
¿Qué te sugiere el momento? ¿Te gusta esa mirada
envejecida pero atenta de tu buena sobrina?
Ve y háblale de cuando lloró sin motivo
O cuando de la risa se orinó en los calzones
O mejor recorre el campo y siembra un árbol
suntuario O llévate cordel y navaja
y construye un barrilete y eleva con él
tu soledad hasta las nubes
No No queremos los dos amigo mío hacer nada de eso
Queremos acostarnos otra vez sobre tu vientre
Pero esos tiempos han pasado Su cuerpo y su deseo
deambulan entre cines y bares de la urbe
enfebrecidos detrás de otros cuerpos y otros deseos
Y eso está bien Es su vida sin nosotros
Tiene derecho también a un placer libre
Allí está sola la luna y no se muere Solo está el viento
Tú me tienes a mí
Y a Nuestra Señora La Soledad de Gómez Jattin

Raúl Gómez Jattin (1945-2004)


No entiendo como no había posteado nada de este señor aquí, tal vez porque no había necesitado antes su poesía tanto como ahora. Me gusta esa angustia que me produce leerla, y como se puede uno dejar caer por completo en lo que expresan sus poemas. A este señor siempre lo leo con las entrañas, sin que me importe la retórica, sólo en función de lo emotivo. Y soy feliz, así me ponga angustiado o triste; ser así en un poema que se lee es como ser feliz. Arde Raúl, que yo quiero arder contigo.

lunes, 9 de agosto de 2010

para decir adios me sobran los motivos


Este adiós, no maquilla un "hasta luego",
este nunca, no esconde un "ojalá",
estas cenizas, no juegan con fuego,
este ciego, no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo
estas vísperas, son las de después.

A este ruido, tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón, podrido de latir
este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti.

Joaquín Sabina, nos sobran los motivos.


Este post cierra la etiqueta duelo, ya no se hablará más de eso aquí. Alguien más ha salido de mi vida para siempre.

jueves, 5 de agosto de 2010

soy una ficción que desea sentir cosas por otra ficción