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lunes, 18 de octubre de 2010

yo no creo en volver a empezar...



Te perdiste en el huracán
viste cómo son las cosas
te aferras, te aferras, te aferras y el viento te lleva igual
que los dioses te protejan donde vayas
y que tus santos te cuiden en el mar...

El olvido no perdona,
viste cómo son las cosas
del polvo venimos, andamos, después todo al polvo va
yo no creo en volver a empezar...

Lo que un día ví
no lo veo más
veo una serpiente, amarilla, violenta
se muerde la cola

Tanta estupidez, tanta vanidad,
y lo que fue hermoso nunca más ya lo será
Llueve y está gris
el sol ya vendrá,
casi siempre está nublado en London Town...

Y así se pasan los años,
viste cómo son las cosas,
volvemos, volvemos, volvemos, al fin, al mismo lugar,
mientras tanto fumo un faso en Londown Town

Ella dice que está bien, él dice que está mal,
no se cansan nunca de actuar, de actuar...
ésa misma pena

Tanta estipidez, tanta vanidad,
y lo que fue hermoso
nunca más ya lo será
Llueve y está gris, el sol ya vendrá...

Buena suerte nena desde... London Town

___
de mí para mí... canción para escuchar setenta y tres veces esta noche. allí hay fuerza y aliento... mañana será un día lleno de muchachos, carcajadas, calificaciones, miedos... el día me perderá en su ritmo. el resto de hoy es sólo escuchar esta canción... ya todo volverá a tener movimiento.

lunes, 31 de mayo de 2010

¿en qué otros brazos hallarás delirium tremens?

El delirium tremens es un síndrome grave, potencialmente letal, que ocurre en aproximadamente el 5% de los pacientes que siendo alcohólicos incurren en abstinencia súbita de alcohol. Tiene una morbilidad cercana al 10%. Su aparición se sitúa, generalmente, a las 72 horas de haber tomado la última copa de alcohol. Sin embargo, el delirium tremens puede desarrollarse sin que haya habido un cambio en el patrón de bebida. De esta manera, en los servicios de urgencias pueden encontrarse pacientes que, aún bebiendo, presenten los síntomas y signos propios del síndrome.

ETIOLOGIA

La presencia del delirium tremens asociado a una ingesta diaria intensa de alcohol define la adicción a éste. Beber en exceso diariamente durante un tiempo prolongado produce inevitablemente adicción al alcohol y el subsiguiente síndrome de abstinencia. Desafortuna-damente la cantidad y duración del alcohol ingerido requeridos para producir dependencia física y síntomas de abstinencia no han sido suficientemente valorados. Se cree que estos últimos se hacen evidentes en los pacientes que consumen diariamente entre 100 y 150 gramos de etanol durante dos o cuatro semanas.

MANIFESTACIONES CLINICAS

El delirium tremens se caracteriza por presentar componentes neurosiquiátricos como el temblor, alucinaciones, confusión, agitación y signos de hiperactividad autonómica, tales como midriasis, diaforesis, taquicardia y taquipnea. (Tabla No.1).

Generalmente se produce 72 a 96 horas después de haber bebido por última vez y suele resolverse en 3 a 5 días. Se trata de una afección grave con un riesgo de morbilidad elevado puesto que estos pacientes son suceptibles de padecer hipomagnesemia, hipoglicemia y deshidratación debido a la fiebre, la diaforesis y los vómitos.

El síndrome puede tener un inicio brusco e insidioso, adquiriendo los síntomas su máxima intensidad en un período de 1 a 8 horas. La variedad en la presentación puede dificultar el diagnóstico: la agitación puede ser leve o extrema y es posible que no haya signos autonómicos o que estos sean muy graves; también hay alteraciones que semejan cuadros esquizofrénicos, con alucinaciones auditivas o visuales. Los pacientes de peor pronóstico son aquellos en los que se hallan signos autonómicos agravados por hiperventilación y alcalosis.

Tomado de http://www.aibarra.org/Guias/10-1.htm




Y ya que me preguntas te diré que sé lo que es tener catorce años y estar muerto,
lobo de mar anclado en la ciudad, cansado de olvidar una mujer en cada puerto.
Impúdico animal sin pedigrí,adicto al elixir del corazón de la botellas,
misógino aprendiz de seductor que canta rock and roll para exigirle a las estellas:

ojos que aprendan a mirar, labios que quemen,
sabios que enseñen a besar, delirium tremens.
Hijos de la necesidad, lluvia de semen,
maltrátame por caridad, delirium tremens.

Y ya que insistes déjame añadir que sé lo que es dormir desnudo, en cana y esposado,
a la intemperie de la multitud clavado en una cruz con un ladrón a cada lado,
viajando del jamás al qué sé yo, como un Indiana Jones por los suburbios de la luna,
conserje de la Torre de Babel rapsoda de burdel que busca en todas y en ninguna:

ojos que aprendan a mirar, labios que quemen,
sabios que enseñen a besar, delirium tremens.
Maltratame por caridad, lluvia de semen,
¿en qué otros brazos hallarás delirum tremens?

Telarañas en la ropa, tigres en el balcón, alacranes en la boca, miedo en el corazón.
maldito seas, Satanás, quítate el antifaz, en ese espejo no cabemos los dos.

ojos que aprendan a mirar, labios que quemen,
hijos de la necesidad delirium tremens.
Sabios que enseñen a besar, lluvia de semen,
¿en qué otros brazos hallarás delirium tremens?

Delirium tremens.

Ya me sé todos los cuentos, rechacé los sacramentos, renegué del Viejo Bob.
Vagué por cientos de ciudades, me conocen en los bares, pero no saben quién soy.
Hay un palacio en el infierno construido sobre el fuego donde reina el rey de los que temen.
Cae rodando un niño por las escaleras del delirium tremens.

Un dos tremens, Delirium tremens.

Fito Páez y Joaquín Sabina.