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miércoles, 15 de mayo de 2013

Rondeles II



Señora, Dama, dueña de mis votos!
¿cuándo veré tus ojos encantados
tus manos inasibles, tus dedos ahusados,
y tus cabellos –piélagos ignotos?

¡Cuándo veré tus ojos encantados,
y oiré tu voz de ritmos sosegados…!

Pero serán todos mis sueño rotos
por el furor de inevitables notos…
y tus manos pequeñas, -los dedos ahusados-
no curarán mis rudos alborotos,
ni darán paz a mis martirizados
labios, que ardieron sedes y pecados!...

Señora, Dama, dueña de mis votos!
nunca veré tus ojos encantados,
ni tus cabellos –piélagos ignotos-
ni oiré tu voz de ritmos sosegados…,
ni besarán tus labios ambiciados,
sobre mi frente, mis ensueños rotos…!

León de Greiff

___
Que el amor siempre llegue en registros degreiffianos.

domingo, 13 de mayo de 2012

Nueva canción de la torre más alta

Canción de la torre, canción de la torre más alta
cantándola hubo,
cantándola hubo, un día, el Vago Máximo!
Canción de la torre, canción de la torre más sola,
cántala el Mínimo Vago.

Canción de la torre lontanta,
señera; canción de la torre más sola
y erguida: en cálido yermo se asienta, y es gélida cumbre,
y es nido de voces turbulentas,
cenital atalaya!
En cálido yermo se asienta porque así lo sueña mi espíritu libre!

La torra más sola:
la habita mi espíritu esquivo,
la visita el viento,
la visita el ensueño, de elásticas
alas,
-si la llama mi pensamiento
fugutivo-.
La visita el mágico tumulto
de la música, -el ceño fruncido, la boca cerrada-,
-simbólico Sordo, grávido Sordo
pleno de toa la melancolía, saturado de toda la harmonía-.
La visita el tedio, que acorre
al clarin de mi vos, y es deliciia
y es placer y es regalo y lujuria
a mi espíritu excéntrico:
fragua con él fantasías mi acidia;
-pálido tedio, larva:
y por honda ironía, motor de las hechas más grandes
y de las diminutas-.

Canción de la torre más sola,
señera: canión e la torre lontana
y erguia: y en cálido yermo se asienta;
la habita mi espíritu esquivo,
sesgado, protervo,
mi Señor, mi siervo;
y es cálida cumbre, nudo de canciones, nudo de pasiones, cenital atalaya,
porque así lo quiere mi espíritu libre,
mi Señor, mi siervo.

Canción de la torre más alta
cantándola hubo un día el Máximo Prófugo.
Canción de la torre más sola
el Mínimo prófugo cántala.

Canción de la torre, canción de la torre más sola,
canción de la torre, canción de la torre lontana.

León de Greiff.
Escrito en la vieja casona de "La Herradura". -Río Cauca-. -Febrero 1927.

__
Algo del espíritu que habita ahora mi espacio.

domingo, 2 de octubre de 2011

Rondeles XVI

Amor, deliciosa mentira,
áspero amor, retórna, vén!
Tu pena es el único bien,
amor, deliciosa mentira...  


Mi corazón, ebrio, delira!
Mi corazón... tómalo!, tén!...
Amor, deliciosa mentira,
áspero amor, retórna, vén!


León de Grëiff 1923

sábado, 10 de septiembre de 2011

Esta mujer es una urna...

Esta mujer es una urna
llena de místico perfume,
como Annabel, como Ulalume...

Esta mujer es una urna.

Y para mi alma taciturna
por el dolor que la consume,
esta mujer es una urna
llena de místico perfume...!

León de Grëiff

domingo, 20 de marzo de 2011

Divagación nocturna

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...

En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear,
tu voz que me dice muy paso
que no me quieres olvidar...

En el silencio de mis noches,
-como la luna sobre el mar-
riela en mi alma tu recuerdo...

Veo el undívago vibrar
de las estrellas, en tus ojos...

Me embriaga el cálido aromar
de tu melena tenebrosa...
Tu frente, -un milagro lunar-
trasluce los puros anhelos
de tu querer, de tu ensoñar.

Se van mis horas solitarias
tras tu recuerdo, en un girar
de sueño y sueños ilusos...
(No los podremos realizar?...)

Melancólico ensueño ilusorio
que justifica el vegetar
del ánima mía soberbia,
de mi espíritu singular...
Melancólico ensueño ilusorio...
(no lo podremos realizar...?)

Riela en mi alma tu recuerdo...
Siento en mi boca palpitar
el beso trémulo y perenne
con que nos hemos de besar...
miro en tus ojos de misterio
-como si fueran a llorar...-
todo el poema de la vida
que no pudimos realizar...
En tu nocturna cabellera
-nardos y lirios y azahar-
aspiro todos los perfumes
con que quisiera aletargar
mi quimérica pantomima
de soñar y soñar y soñar!
Está en tu grácil cuerpo fino
toda la euritmia del rimar...
Son tus manos palidecidad
-parece que fuera a nevar...-,
tus manos, lánguidas y breves,
pareja de lirios sin par!
Tus manos, que bendijeron
con su perdón, mi divagar
por arduos caminos oscuros
y muelles sendas del pescar...

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear...,
tu voz, que me dice muy paso
que no me quieren olvidar!

Siento en mi frente ensombrecida
tus manos cándidas posar...
Siento en mi ardida frente gélida
el balsámico palpitar
de tus labios, que borran culpas
y que me quieren perdonar...

¡Melancólico ensueño ilusorio
de mi incoherente divagar!
Fantasía disparatada
de mi espíritu singular!
Delirio ingenuo que se trueca
-irónico y duro- en pesar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
que no podremos realizar...!

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...!

León de Greiff

Canción ligera

Me quedas tú, y me donas tu alegría
con el dolor, y tu miel deleitable
con el acerbo aloe.
Me quedas tú, y la luz que tu alma cría
dentro la tenebrura inenarrable
de mi yo solitario:

Siempre loe
tu don ilusionario.

Me quedas tú, y el claro sortilegio
de tus ojos rïentes: con su hechizo
mi soledad se puebla.

Me quedas tú, y tu risa, cuyo arpegio
me embriaga, y tu tesoro de oro cobrizo
solaz del alma sola:

La gris niebla
tu regalo aureola.

Me quedas tú, y el filtro que tu ardida
boca frutal, sombreada, en mis febriles
resecos labios vierte.

Me quedas tú, la ingenua enardecida,
me quedas tú, la experta, de sutiles
tácticas retrecheras:

Vida. Muerte.
Lo que quieras.

León de Greiff.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Balada del disipatorio báquico, impregnada de múltiples romanticismos, dícela "El Ebrio"

Aquesto dixo el "El Ebrio", una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada.

Yo dello non sé nada.

"Bebamos en las cráteras de oro
que laboró el cincel benvenutino,
champagne bullente y bullicioso vino".

"Bebamos en las ánforas de barro
doria hidromiel; en el panzudo jarro
blonda cerveza, y en las cristalinas
frágiles copas el anís sonoro
así como las finas
mixturas sibilinas"

"Porque es dulce olvidar".

"Bebamos en las cráteras de oro
el líquido tesoro
que enloquece las mentes
y elide los deseos,
y que sume los sueños impotentes
en helados Leteos"

"Porque es dulce olvidar. ¿Algo esculpido
quedar merece en el cerebro? Nada!
Porque es dulce olvidar"

"El viento azota
la cima de los árboles, tedioso;
vacila el corazón ante la rota!
El espíritu vago!
La voluntad errátil
es un tortuoso Yago!
y el soñar aterido...
¡el soñar aterido, y no vibrátil
ni altanero!... y nostálgico, anheloso
de una distinta vida..."

"Los jardines románticos
horros están de idilios,
Y son hueros los cánticos
jocundos del Himeneo!"

"Dormita ya el deseo!
Ya dormita el amor"
"y yerra -enloquecida-
por sus lueñes exhilios
de dolor,
l'alma pura de Ofelia,
mientras Hamlet, moroso y taciturno
sepultóse en sí mismo!"

"Ya no existe
la verdad, si ha existido... Ya no es nada
la belleza, y lo es todo! y la tristeza
como es asaz vulgar y adocenada!"

"Yo buceo un abismo
y el tal abismo es hueco!
Todo es superficial, mentido y triste.
Todo: el amor y la naturaleza,
el Mar, las Nubes, la ideal Belleza:
sólo restan cinismo,
rutina, y el enteco
sentido de lo práctico y la cómica
metafísica vómica!"

"Es preciso beber la sangre cálida
de los magos elíxires!
Complicados brebajes, quinta-esencia,
sudor de las retortas y alambiques;
todos los filtros químicos y alquímicos;
el díctamo, el nepentes,
súmanme en la demencia!"

"En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus de sirena glaucos ojos-
mi espíritu arbitrario,
mi corazón, y toda la amargura
de abolidos despojos!"

"Es preciso beber la sangre cálida,
sangre morena
o sangre blonda!
En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus glaucos ojos de sirena-
mi corazón, y toda la amargura!"

"La azul locura pálida
soberana locura,
se asile en mi cerebro solitario!"

"Bebamos en las cráteras de oro
todo el licor que corre por la vena
de la pródiga uva;
y hagamos la serena
-la serena o la loca-
vida del que en sí propio no se teca
y que en nada se halla...:

-Búdico ser en éxtasis,
Jaiyám bajo los astros,
Edgar en la taberna,
Diógenes en su cuba...
Desdeñosos e impávidos,
sonrientes,
mirando la batalla
sempiterna,
mirando la batalla
de apetitos, la gresca y el estridir de dientes
y el vulgar fórcejeo
para ascender, para medrar, para vivir..."

"Nosotros -sí, nosotros-
olímpicos yazgamos sobre el trípode sacro:
claudicantes e irónicos,
sonrietes
espectadores del simulacro,
sin recordar,
sin añorar,
sin anhelar,
¡sin un solo deseo!"

"Bruña el trágico véspero
con sus hórridas lumbres
incendiarias;
dóre el amanecer con vagas lumbres
y medias-tinas de atediada suavidad;
o aljófare la luna
del bebedor la cabellera bruna
o la blonda o endrina cabellera
nimbada de doliente claridad,
y bebamos el vino
y bebamos el vino
y bebamos el vino"

Aquesto dixo el Ebrio una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada.

Yo dello non me curo. Yo dello non sé nada.

León de Greiff, Bogotá, 1915.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Balada de asonancias consonantes o de consonancias disonantes o de simples disonancias

A Luis Alzate Noreña
A Jorge Villa Carrasquilla



I

Para el asombro de las greyes planas
suelo zurcir abstrusas cantilenas.
Para la injuria del coplero ganso
torno mis brumas cada vez más densas.
Para el mohín de lo leyente docto
marco mis versos de bizarro rictus,
(leyente docto: abléptico pedante)
tizno mis versos de macabros untos.
Para mí... no hago nada, nada, nada,
sino soñar, sólo vivir la vida!


II

A qué contar a la olvidosa gente
si el amor en mi pecho llora o canta?
(a la olvidosa gente, es a saber:
al aire, al viento, al sol, al río, al mar...)
o a qué decir si el alma poesía,
-gruña así o grazne la trivial raleaa
qué decir si el alma poesía
huésped es de mi torre o de mi rúa?
Y que (como Villon el su tabardo,
su buitre prometeiico Atlas el Sordo,
como Nerón la púrpura, y la toga
César el Calvo, y ponzoñosa daga
el Valentino de mirar buído,
y, de la Tour de Nesle precipitado,
el saco Buridán, oh Margarita!)
yo porto, a más del tirso y la careta,
yo porto, en mí, la sombra del fastidio,
signo fatal, exilio sin remedio?
(como Nerón la púrpura, o la toga
César el Calvo, o la siniestra daga
el Valentino César, cuando arruga
su ceño ante las turbas enemigas!)


III

Un ignorado ritmo, dócil, terso,
donde el absurdo corazón esparzo,
¡eso será la impertinente estrofa
en que de todo mi desdén se befa,
y más de mí!: desdén, sobrio estilete
y el más seguro amigo en el combate
contra la tribu inulta! ¡Oh Muchedumbre!:
qué vales tú, si topas con el Hombre?
(y el Hombre, dí, si topa con el Hambre?
y Muchedumbre y Hombre con la Hembra?).


IV

Para mí no hago nada, nada, nada,
¡sino soñar, sólo vivir la vida!
Para mí no hago nada... ¿acaso humo
cuando en la pipa blondo aroma quemo,
-si en el magín devano las ideas
humo también, color de fantasía...-?
Para mí no hago nada, nada, sólo
soñar, vivir la vida a contrapelo.


V

Sin un sueño de Amor más que divino
-por tener de ideal y ser humanoque
da objeto y razón a mi durar...
sin ése Amor, mejor fuérame ser
una Sombra en la Sombra: quieto Buda
dormitando en la Muerte o en la Vida.


VI

Para el asombro de las greyes planas
suelo zurcir abstrusas cantilenas.
Para ofender la mesocracia ambiente
mi risa hago sonar de monte a monte;
tizno mis versos de bizarro rictus
para el mohín de lo leyente docto;
para “divertimento” de mí mismo
trovas pergeño: absurdos y sarcasmos!
Y busco algo de ensueño y de aventura
dentro la noche...! y doy la vida entera
por el Amor, oh tú, sola Mujer!
mientras viene el morir!


León de Greiff, Bogotá 1922 (Diciembre) (1925-1927)

lunes, 15 de noviembre de 2010

pequeño avance informativo...

Torva inquietud.
Torva inquietud sus ácidos infiltra
por su sangre y espíritu:
torva inquietud
como un perfume pálido
que sutil se disuelve.

Ilusorios soñares
ya no atosigan -gratos
dominadores- la desorbitada
fantasia.

Ni deseos, que antaño (deliciosos
Condottieri) regían la bullente
pujanza de los versos.

Ni del amor sagítulas ahora
criban con acerada dulcedumbre
el corazón que fuera su vasallo...

Ni la ambición -por la llanura inerte
no ya pueril se avanza
como corcel sediento,
de la cisterna en búsqueda afanosa!-

Vagos luares de la luna, trémulos
aprestigian su frente, cuando noches
cogitadoras
quitas y profundas:

y el recuerdo retañe
por minutos, apenas, el antiguo
clave, donde una férvida sonata
donde un himno de amor -ya mudo- mora...

Himno de amor que un día
maravilloso, un día
-maravillósamente iluso- al viento
cantó, dulce trovero de Provenza
maravillósamente iluso!

Torva inquietud.
Torva inquietud sus ácidos infiltra
por su sangre y espíritu.
Torva inquietud
cuya letal ponzoña
paso a paso se adueña,
paso a paso, de la vaciladora
voluntad.

León de Greiff, Nenias 1, Bogotá 1921

---
Esto no es poesía, la función del texto arriba es meramente referencial...

jueves, 28 de octubre de 2010

Admonición a los impertinentes

Yo deseo estar solo. Non curo de compaña.
Quiero catar silencio. Non me peta mormurio
ninguno a la mi vera. Si la voz soterraña
de la canción adviene, que advenga con sordina:
si es la canción ruidosa, con mi mudez la injurio;
si tráe mucha música, que en el Hades se taña
o en cualquiera región al negro Hades vecina...
Ruido: ¡Callad! Pregón de aciago augurio!
Yo deseo estar solo. Non curo de compaña.
Quiero catar silencio, mi sóla golosina.

Como yo soy el Solitario,
como yo soy el Taciturno,
dejádme solo.

Como yo soy el Hosco, el Arbitrario,
como soy el Lucífugo, el Nocturno,
dejádme solo.

Mi sandalia (o mi abarca o mi coturno)
no los piséis, tumulto tumultuario,
dejádme solo.

Judeo, quéchua, orangutánida, ario,
-como soy de la estirpe de Saturno­
dejádme solo.

Decanto en mi rincón mínimo canto,
silencioso; alquimista soy señero,
juglar oculto, absconto fabulante.
Dejádme solo.

Buen catador (soto mísero manto)
Buen tañedor (sin Amati o Guarniero)
Alto cantor (aunque bajo cantante)
Dejádme solo.

Dejádme solo. Non quiero compaña.
Dejádme esquivo. Non gusto coreo.
Non paventad: non presumo de Orfeo
desasnador de cerril alimaña.

Dejádme solo soplando mi caña
silvestre. Non pétame pueril ronroneo.
Non son adamado. Non son sigisbeo.
Son áspero, másculo. Son rudo, sin plaña.

Sin queja. Más mudo que Beethoven sordo.
Sin laude. Más zurdo que Cervantes manco.
Sin "pathos”. Más seco que no Falstaff gordo.
Solitario. Adusto. Voy único a bordo.
Espíritu en negro. Corazón en blanco.

Y esquivo dejádme. Soy notas-arranco
de mi clavecino. Soy fábulas-bordo
sobre el cañamazo de mi pentacordo.
Soy facecias-urdo. Por dentro me estanco.
Dejádme señero: jamás me desbordo.

Como yo soy el Solitario,
como yo soy el Taciturno,
como yo soy el Hosco, el Arbitrario,
como soy el Lucífugo, el Nocturno,
dejádme solo.

Como soy Leo Atrabiliario,
como soy Sergio el Estepario,
como soy Proclo Extravagario,
como ya tengo el Cuervo y el Vulturno
de los acerbos choznos de Saturno,
dejádme solo.

Dejádme solo. Non quiero compaña.
Dejádme esquivo. Non gusto coreo.
Non paventad. Non presumo de Orfeo
desasnador de cerril alimaña.

No viene a mí, ni voy a la montaña.
Ni vasallo ni César, Juez ni Reo:
Sergio Estepario, Estrafalario Leo.
Con mi tonel. De mi cruz cirineo.
Rey de Burlas, soberbio: cetro o caña
pares le son a mi elación huraña.
Dejádme solo.

León de Greiff
___
es el poema que más me gusta en el mundo y en la vida

martes, 7 de septiembre de 2010

Relato de Sergio Stepansky

Juego mi vida!
Bien poco valía!
La llevo perdida
sin remedio!

Erik Fjordson

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...

Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...

La juego contra uno o contra todos,
la juego contra el cero o contra el infinito,
la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,
en una encrucijada, en una barricada, en un motín;
la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,
a todo lo ancho y a todo lo hondo
-en la periferia, en el medio,
y en el sub-fondo...

Juego mi vida, cambio mi vida,
la llevo perdida
sin remedio.

Y la juego, -o la cambio por el más infantilespejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...:
o la trueco por una sonrisa y cuatro besos:
todo, todo me dá lo mismo:
lo eximio y lo rüín, lo trivial, lo perfecto, lo malo...

Todo, todo me dá lo mismo:
todo me cabe en el diminuto, hórrido abismo
donde se anudan serpentinos mis sesos.

Cambio mi vida por lámparas viejas
o por los dados con los que se jugó la tónica inconsútil:
-por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil:
por los colgajos que se guinda en las orejas
la simiesca mulata,
la terracota nubia,
la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea
/rubia:
cambio mi vida por un anillo de hojalata
o por la espada de Sigmundo,
o por el mundo
que tenía en los dedos Carlomagno: -para echar a rodar
/la bola...

Cambio mi vida por la cándida aureola
del idiota o del santo;
la cambio por el collar
que le pintaron al gordo Capeto;
o por la duda rígida que le llovió en la nuca
a Carlos de Inglaterra;
la cambio por un romance,
la cambio por un soneto;
por once gatos de Angora,
por una copla, por una saeta,
por un cantar;
por una baraja incompleta;
por una faca, por una pipa, por una sambuca...

o por ésa muñeca que llora
como cualquier poeta.

Cambio mi vida -al fiado- por una fábrica de crepúsculo
(con arreboles);

por un gorila de Borneo;
por dos panteras de Sumatra;
por las perlas que se bebió la cetrina Cleopatra-
o por su naricilla que está en algún Museo;
cambio mi vida por lámparas viejas,
o por la escala de Jacob, o por su plato de lentejas...

¡ o por dos huequecillos minúsculos
-en las sienes- por donde se me fugue, en gríseas podres,
toda la hartura, todo el fastidio, todo el horror que
/almaceno en mis odres...!

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...


León de Greiff, Netupiromba Septiembre 1 - Diciembre 4, 1931

domingo, 27 de junio de 2010

pues si el amor huyó, pues si el amor se fue...


Pues si el amor huyó, pues si el amor se fue...
dejemos al amor y vamos con la pena,
y abracemos la vida con ansiedad serena,
y lloremos un poco por lo que tanto fue...

Pues si el amor huyó, pues si el amor se fue...

Dejemos al amor y vamos con la pena...
Vayamos a Nirvana o al reino de Thulé,
entre brumas de opio y aromas de café,
y abracemos la vida con ansiedad serena!

Y lloremos un poco por lo que tanto fue...
por el amor sencillo, por la amada tan buena,
por la amada tan buena, de manos de azucena...

Corazón mentiroso! si siempre la amaré!


León de Greiff, 1919